Chilpancingo, Guerrero. — La excelencia académica de una menor de edad se vio opacada por lo que, denuncian, fue un acto de discriminación escolar. Camila Robles Salgado, estudiante de cuarto grado en la Escuela Primaria "Siervo de la Nación", alzó la voz de la única manera que pudo: con una cartulina frente a toda su comunidad escolar.